viernes, 29 de mayo de 2009

Soy Psychotrónico de culto

Por si en algún momento habíais pensado que el menda no era un tipo realmente raro, aquí os dejo este link (o clickea en Delirium a la derecha):
If, for a second, you thought that I wasn’t really a very weird guy, here you have this link (or click on Delirium on the right):
http://psychotronickultvideo.blogspot.com/2009/02/delirium.html

viernes, 15 de mayo de 2009

Expectations

Some quick explanation of this post for you guys, who don’t speak Spanish, but let me pass up the whole “wabawaba”, I wasn’t going to translate all this stuff down there anyway, trust me if I say that you don’t miss anything special. You just need to know that this is a nice collection of big old failures in my career.

Hoy he enviado mi último proyecto a los editores “para su consideración”. Es ese trabajo misterioso en el que estado metido los últimos meses y que alguna vez he mencionado, que no mostrado, en este blog.
Cuando digo “editores” me refiero, naturalmente, a “editores franceses” (está la industria americana, sí, pero yo no hago gilipollas de esos con los gallumbos por encima de las mallas)
Francia parece el mejor mercado para el tipo de cosas que he perpetrado. Allí hay editoriales lo suficientemente importantes como para sacarle cierto rendimiento al enorme esfuerzo que supone hacer un tebeo… si tienes suerte y vendes lo suficiente…
Es un proyecto algo alejado de lo que suelo hacer, quizás con expectativas más comerciales y que, quizás, no firmaré como Antonio Navarro.
Ahora que no puedo evitar tener grandes esperanzas me parece el momento perfecto para dar algunas pistas más sobre el “Dickensiano” título de mi blog:
Supongo que mi carrera (¿mi vida?) es como la de todo el mundo, una larga sucesión de frustraciones, enormes, medianas y pequeñas, trufada con algún que otro pequeño triunfo. De los triunfos se aprende poco, tan sólo se disfrutan. Las frustraciones son más jodidas, pero se aprende más de ellas.
Suelo fingir que no tengo grandes esperanzas (como reza el, más irónico que indolente, título de este blog) en un esfuerzo por hacer menos doloroso, más inocuo, el posible fracaso, pero por desgracia, no tenerlas me resulta imposible. Es mentira no tenerlas, no me creáis si os digo que es así, es una pose. Si llega el fracaso, estaré jodido, aunque pretenda que no me afecte, aunque me vista la armadura de la indiferencia o de la “bonomía”, o me ensarte el yelmo de “ir sobrado”...
Lo único cierto es que estoy hecho un flan (hoy, por alguna razón, me recuerda a la sensación de cuando uno se enamora y espera ser correspondido) pero ya no hay marcha atrás, el dossier está en el correo.
En fin, quizás como un falso antídoto a mi taquicardia, o a modo de exorcismo, se me ocurre ahora postearos algunos ejemplos de mis más sonados fracasos (hablo de tebeos claro, los otros me los callo), aquellos que me hicieron plantearme, muy seriamente, abandonar el negocio para siempre. Para más INRI, han sido proyectos que hice con un cierto espíritu comercial, como este último, con la meta de, además de hacer un buen trabajo, poder pagar las facturas. Los quiero recordar aquí, no por masoquismo, sino quizás como catarsis:
En 1990, cuando vivía en Londres, El guionista Das Petrou me propuso hacer juntos una serie llamada “Ring of roses”. La trama tenía lugar en el tétrico Londres de una Inglaterra ucrónica en la que la religión católica había vencido al protestantismo desde la época de Cromwell. Estaba plagado de conspiraciones vaticanas y los villanos eran del Opus Dei (mucho tiempo después me pregunté si Dan Brown no habría leído el tebeo). Bueno, la cuestión es que yo dibujé unas pocas páginas que Petrou se encargaría de mover, pues “tenía contactos”. Nunca más supe de él pero, algunos años después, vi en una librería de Los Ángeles una miniserie de comic-books llamada “Ring of roses”, publicada por Dark Horse. Era la misma historia, pero con otro dibujante: John Watkiss (con el que, curiosamente coincidiría en Disney). Supongo que las páginas del inglés molaban más que las mías, pero bien me podía haber enterado de otra forma… Aquí os cuelgo una de las que hice:

Algunos años después conseguí una entrevista con el editor Guy Delcourt en París, en la que le mostré mi proyecto de “Les mondes de Luz”. Al regresar al hotel, en la recepción había una carta a mi nombre con un contrato. El hombre estaba realmente interesado en publicarlo y en hacerlo ya, no quería darme tiempo a visitar más editores. Yo, claro, me fui de París con el contrato firmado. Mi “larga serie de ciencia ficción de enorme éxito” había empezado a gestarse… ¡Ja, ja, ja!... (risa sarcástica)
Al publicarse el segundo álbum supe que ya no habría más “mondes de Luz”. Las ventas y las críticas habían hecho cambiar de opinión a Delcourt. Lo peor de todo es que mi trabajo era realmente una mierda, pero entonces yo no pude asumir algo tan simple.
Aquí unas muestras de aquello:




Siempre he sido resistente, muy cabezota y algo ingenuo (¿cómo creéis si no que aún estoy en este negocio?), pero nunca tanto como en ese periodo de tiempo que siguió a la cancelación de la serie. Haciendo acopio de esas tres… ¿virtudes?, preparé para Delcourt dos nuevas series con guión y dibujo míos, ambas rechazadas; un nuevo proyecto con guión de Lorenzo Díaz, rechazado; Un nuevo proyecto con guión de Jorge Zentner, rechazado...
Finalmente, llegaron a mis oídos rumores de que Delcourt le había propuesto hacer la serie a Zentner con otro dibujante. En ese momento, tras meses y meses de generar falsas esperanzas, ya no había espacio para nada más en mi coco. Abandoné. Ya no quise saber nada de los tebeos. Ni siquiera me quedaba aliento como para arriesgarme a mostrar los proyectos a otros editores.
Por suerte, (tiempo y lugar adecuados) mandé mi portafolio a los estudios Disney en Los Ángeles. A menudo me pregunto a dónde me hubiese llevado la profesión si no me hubiesen contratado allí.
De juegos de la Oca, detectives ciegos afterpunk y otras lindezas. Aquí os dejo unas muestras de aquellos proyectos rechazados por Delcourt:













Finalmente: Mientras vivía en Los Ángeles recibí el encargo de la editorial Humanoïdes Associés para preparar unas páginas de una nueva serie de ciencia ficción, con guión de Jodorowski, ¡el hombre!, ¡el mito!...
Yo curraba para el ratón Mickey, pero saqué tiempo de donde no lo había para preparar unas páginas, “sólo a blanco y negro”, según me pidieron, “para que no pierdas mucho tiempo”...
Cuando el guión llegó a mis manos me di cuenta de que era, ni más ni menos, que un spin-off de Los metabarones llamado “los tecnopadres”. Habréis deducido, puesto que es conocido que lo terminaron haciendo Janjetov y Beltran, que lo mío les pareció una mierda, más concretamente: a Jodorowski, lo mío le pareció una mierda. “Es un estilo muy español, dice” recuerdo que me dijeron… Aún no sé qué coño significa esa expresión.
A pesar de ser un encargo de la editorial, no penséis que he visto un duro de aquellas míseras cuatro páginas que hice. Aquí van: